Marco Trombetti

Motivación

Paul Graham era mi modelo a seguir.

Hace unos años, le escribí una carta de amor. Ese día, estaba participando en el Demo Day de Y Combinator en Mountain View, California. Y Combinator es el programa de aceleración de startups que Paul cofundó en 2005 y actualmente es considerado como el de mayor éxito en el mundo. YC lanzó a empresas como Airbnb y Dropbox, que hoy en día tienen un valor de miles de millones de dólares.

En el Demo Day de Y Combinator, las startups se presentan a los inversores. Yo estuve allí como inversor. El día del evento, me levanté por la mañana y me sentí obligado a escribir una carta de agradecimiento a Paul. La escribí, aunque rápidamente y, sin duda, con algunos errores, pero con todo mi corazón. También desperté a Paolo Cellini, mi amigo y socio, que estaba conmigo en el hotel. Le pedí que leyera la carta durante el desayuno. Nos lo tomamos a broma, como hacíamos con la mayoría de las cosas, conseguimos corregir la mitad de los errores y salimos deprisa del hotel para asistir a una reunión antes del evento.

Yo quería entregarle la carta a Paul, pero no pude, ya que no vino al evento. Así que dejé la carta en manos de Jessica, su encantadora esposa y socia. Con una amabilidad extraordinaria, me dijo: «Marco, muchas gracias, se la daré a Paul esta noche, no te preocupes». En la carta escribí lo siguiente:

Estimado Paul:

Gracias por «A Plan for Spam».

Hace muchos años y mucho antes de YC, fundé Translated, en Roma, Italia, una de las primeras empresas de traducción por Internet. En aquella época, recibía miles de currículos de traductores al mes.

No tenía dinero como para comprobarlos todos, así que creé un clasificador bayesiano para la filtración inicial basado en tu ensayo «A Plan for Spam». Creo que fue en 2002. Ese fue el punto de partida de nuestra tecnología de enrutamiento automático que usamos en la actualidad para determinar quién es el mejor traductor para un proyecto concreto.

Hoy Translated se ha convertido, probablemente, en la agencia de traducción por Internet más grande del mundo, con más de 160 000 traductores registrados (la mitad de todos los traductores a nivel mundial).

Con el dinero que gané con Translated, hace 3 años fundé Pi Campus, un pequeño fondo de capital de riesgo para promover la creación de startups en Italia. Este es el motivo por el cual estoy participando hoy en el Demo Day de YC.

Después de 14 años, espero que no sea demasiado tarde para darte las gracias.

En agradecimiento a ti y a la comunidad, me gustaría donar la traducción de tus mejores 20 ensayos en los 10 idiomas principales, así como los que escribas en el futuro hasta que me lo pueda permitir. Espero que aceptes mi propuesta. Espero que esto pueda contribuir a crear una comunidad de startups internacional más sólida.

Una vez más, gracias,

Marco Trombetti

marco@translated.net

P. D.: He incluido también una copia de «Internet Economics», un libro escrito por mi socio y amigo Paolo Cellini, que utilizamos para promover la cultura de Internet en Italia.

Me sentí como si hubiera aportado algo a la comunidad y pensé que estaba bien dar las gracias a Paul, pero nunca me respondió. Creía que se le había olvidado o que estaba demasiado ocupado como para responderme, así que se lo envié por correo electrónico, pero tampoco recibí respuesta. ¡Ay de mí!

Después de unos meses, me sentí totalmente decepcionado y comencé a pensar que Paul ya no era mi modelo a seguir. ¿Qué habría hecho yo en su lugar? Estaba enojado y empecé a ver algunos de sus ensayos provocativos desde una perspectiva diferente. Tal vez no estuviera solo interpretando el papel de provocador para demostrar algo, tal vez lo FUERA de veras.

Un mes más tarde, lo admiraba otra vez y tampoco creía que fuera un provocador. En el fondo, nunca creí que lo fuera. ¿Por qué?

Me sentí ignorado y me preguntaba por qué había hecho algo así. Quizás fuera por el inglés deficiente de mi carta, que no tenía el nivel adecuado para comunicar mis ideas. O tal vez fuera por el prejuicio vinculado a mi nombre italiano. Estamos todos de acuerdo en que existe una escasa correlación entre Italia y el capital de riesgo exitoso; nos conocen más por la buena comida, el diseño, el estilo de vida y el lujo. O bien quizá fuera simplemente por el hecho de que no formo parte de su círculo de confianza.

Todas estas emociones me llevaron a pensar más profundamente sobre Silicon Valley, las startups, el potencial humano y la motivación, y sobre cómo quisiera que fuera el mundo que mis hijos heredarán.

También empecé a ver a Paul de una forma más crítica. Empecé a sentir la necesidad de demostrar que puedo construir grandes cosas sin tener que ser un imbécil. También comencé a creer que la determinación y la resiliencia son más importantes que la ubicación geográfica, así como que la definición de pensar en grande como se usa en California suele estar vinculada a los usuarios y al dinero y no a la felicidad duradera y generalizada, la cual en mi opinión debería ser el objetivo final de la humanidad.

Reconsideré el valor de la belleza, del arte, de la calidad de vida, del diseño, así como de los indicadores del progreso humano, como la esperanza de vida y su correlación directa con las relaciones sociales positivas a largo plazo. Todos los elementos que se pueden encontrar en abundancia donde vivo, en Italia y, en general, en toda Europa. Comprendí el valor de dichos elementos en la vida y en los negocios, así como de la forma en que se están convirtiendo gradualmente en los principales activos de las empresas de éxito.

Los grandes mentores ayudan a las personas a realizar grandes cosas. Por lo tanto, Paul: gracias por no responder. Como siempre, me ayudaste.

Hoy sé que tengo la posibilidad de crear algo importante y tengo la motivación para hacerlo. Sé que será muy difícil, pero vale la pena intentarlo.

Estoy aprendiendo de Paul, pero sé que quiero intentar ser mejor que Paul: quiero ayudar a todavía más empresarios que él.

Dos años después de mi primera carta, escribí a Paul y a muchas otras personas inteligentes para pedirles consejo sobre cómo crear un nuevo fondo de capital riesgo. Paul fue el más rápido en responder y su consejo el más útil. Paul es probablemente una de las personas más benévolas para la comunidad del capital riesgo. Responde a las peticiones de ayuda, no a las cartas de agradecimiento. Es curioso cómo un juicio equivocado me motivó a hacer todo esto.

Si deseas emprender una nueva aventura, necesitas motivación. La motivación está dentro de ti, basta dar con el truco para sacarla.